Nueve bloques en orden fijo: oferta explícita, contador real, prueba social, productos con ahorro en euros, envío, devoluciones, FAQ, captura de email y CTA repetido.
En la primera pantalla de móvil caben cuatro elementos: oferta en texto, plazo, botón y una señal de confianza. Nada más.
La arquitectura depende del catálogo. Menos de 30 productos, landing única; más de 200, índice más subpáginas por categoría.
Los contadores falsos se detectan y cuestan más de lo que suben. La urgencia real es la fecha de fin.
Una sola URL para toda la campaña, sin año en el slug, con tres versiones de cabecera según la fase.
El 48,6% de las ventas de toda la campaña de Black Friday 2025 en España se produjo el viernes, según el estudio de Marketing4eCommerce sobre 37 tiendas. Casi la mitad de tu semana se decide en una página que la mayoría monta en dos tardes de noviembre.
Esta guía no es una galería de capturas bonitas. Es la estructura bloque a bloque de una landing de Black Friday que convierte, con la función de cada sección, el error que se comete en cada una y qué medir después.
Black Friday 2026 cae el viernes 27 de noviembre. Si la landing no existe todavía, empieza por aquí y después revisa la parte orgánica en la guía de SEO para Black Friday.
Primera decisión: landing nueva o categoría existente
Antes de diseñar nada hay que resolver esto, y la respuesta depende del tamaño de tu catálogo.
| Situación | Solución | Por qué |
|---|---|---|
| Menos de 30 productos en promoción | Landing única | El catálogo cabe en una página sin paginar |
| 30-200 productos | Landing con filtros por categoría | Necesitas navegación, no scroll infinito |
| Más de 200 productos | Landing índice + subpáginas por categoría | Cada categoría tiene su propia intención de búsqueda |
| Promoción en todo el catálogo | Categoría existente con banner | Evitas duplicar contenido y canibalizar |
El error más común es crear una landing con 400 productos paginados. La arquitectura correcta depende del catálogo y es una decisión de SEO para ecommerce antes que de diseño. El usuario no la recorre, y Google tampoco: el contenido paginado diluye la señal de relevancia que necesitas para posicionar bien esa página.
La segunda decisión, tan importante como la anterior, es la URL. Usa una permanente sin el año en el slug, del tipo /black-friday/, que se reutiliza y actualiza cada edición. La URL con año obliga a empezar de cero todos los noviembres.
Los nueve bloques, en orden
Este es el esqueleto. El orden importa porque responde a las preguntas del usuario en la secuencia en la que se las hace.
1. Cabecera con la oferta explícita
Lo primero que se ve debe decir qué ofreces, cuánto y hasta cuándo. Sin creatividad, sin juegos de palabras.
Error típico: una imagen bonita con la palabra “Black Friday” y nada más. El usuario tiene que hacer scroll para saber si le interesa, y en una semana de saturación no lo hace.
2. Contador de tiempo real
La urgencia funciona cuando es verdadera. Un contador que se reinicia cada vez que recargas la página es una mentira que el usuario detecta, y que además está bajo escrutinio de la normativa de prácticas comerciales desleales.
Error típico: contadores falsos. El coste reputacional supera cualquier subida de conversión a corto plazo.
3. Prueba social por encima del pliegue
Reseñas, valoración media, número de clientes o menciones en prensa. En una semana donde el usuario compra en tiendas que no conoce, la confianza es el cuello de botella, no el precio. Esas reseñas se construyen durante todo el año con contenido y presencia en redes, no en noviembre.
Error típico: dejar las reseñas al final de la página, donde solo llega el 20% de las visitas.
4. Los productos, con precio tachado y ahorro en euros
El descuento se comunica mejor en euros que en porcentaje cuando el importe es alto, y en porcentaje cuando es bajo. Un ahorro de 45 € comunica más que un 15% sobre 300 €.
Error típico: mostrar solo el precio final. Sin referencia, el usuario no percibe oferta y compara en otra pestaña.
5. Condiciones claras de envío y plazo
Fecha estimada de entrega visible en la ficha, coste de envío y umbral de envío gratis. En noviembre el plazo importa tanto como el precio, y el transportista está saturado.
Error típico: esconder el coste de envío hasta el checkout. Es la primera causa de abandono de carrito.
6. Política de devolución ampliada
Con compras de regalo, el plazo de devolución decide compras. Un “devoluciones hasta el 15 de enero” en la landing convierte más que un punto extra de descuento.
Error típico: no mencionarla, cuando probablemente ya la tienes ampliada.
7. Sección de preguntas frecuentes
Cuándo empieza y termina, si el descuento se acumula con otros códigos, qué pasa si el producto se agota, cómo se aplica el cupón. Resuelve objeciones y reduce la carga de atención al cliente durante el pico.
Error típico: omitirla y comerse esas preguntas por chat el viernes por la mañana.
8. Captura de email para quien no compra
Un bloque de aviso para quien mira y no compra, especialmente en los días previos. Es el activo que rentabiliza el tráfico que no convierte hoy, y el que después alimenta el retargeting en campañas de Meta Ads.
Error típico: poner el formulario en un pop-up agresivo que tapa la oferta en móvil.
9. Llamada a la acción repetida
Un botón cada dos o tres bloques, siempre con el mismo texto. La repetición no molesta cuando el usuario ya ha decidido y solo busca dónde pulsar.
Error típico: un único botón arriba del todo. Quien llega convencido al final de la página tiene que volver a subir.
Tres ejemplos de estructura según el tipo de tienda
La misma lista de bloques se ordena distinto según qué vendas. Estos son tres esquemas concretos, listos para copiar.
Tienda de moda con 80 referencias en promoción. Cabecera con el porcentaje máximo y la fecha. Filtros por categoría y talla justo debajo, antes del listado. Producto con precio tachado y ahorro en euros. Bloque de guía de tallas visible, porque es lo que decide la devolución. Después prueba social, envío, devoluciones y preguntas frecuentes.
Tienda de tecnología con 15 referencias. Cabecera con el ahorro en euros del producto estrella, no con porcentaje. Comparativa de los tres modelos principales en tabla, que es como compra este cliente. Ficha ampliada de cada uno con especificaciones. Financiación visible. Garantía y devolución arriba, no al final.
Marca propia D2C con 6 referencias. Cabecera con la mecánica (pack, regalo o unidades limitadas) en vez de porcentaje. Historia de producto en dos líneas. Prueba social alta y con foto real. Los seis productos con el pack destacado. Envío y devoluciones. Sin filtros ni buscador, que sobran con ese catálogo.
El patrón común a los tres: cuanto menor es el catálogo, más arriba sube la confianza y más abajo baja el precio. Con seis referencias el usuario no compara, decide si te cree, que es justo la lógica de la guía de Black Friday para tiendas de lujo.
El esquema en una pantalla de móvil
Si tuviera que dibujarte la primera pantalla, sería esto, de arriba abajo:
Una línea de texto con la oferta y la fecha. Debajo, la valoración media con el número de opiniones. Debajo, el botón. Y al fondo de esa primera pantalla, el borde superior del primer producto asomando, para que se entienda que hay que seguir bajando.
Ese producto asomando es un detalle pequeño que mueve el scroll de forma notable. Una cabecera que termina limpia invita a irse; una que corta un elemento por la mitad invita a seguir.
Qué va above the fold en móvil
Este es el bloque donde se pierde más dinero, porque el diseño se aprueba en una pantalla de portátil y se consume en un móvil.
En la primera pantalla de un móvil caben cuatro elementos y ni uno más:
La oferta en texto, no dentro de una imagen. Las imágenes con texto tardan en cargar y no son accesibles.
El plazo, con fecha concreta de fin.
Un botón visible sin necesidad de hacer scroll.
Una señal de confianza breve: valoración media, número de reseñas o sello de envío.
Todo lo demás va por debajo. La regla de calibración es simple: una cabecera que ocupa más de una pantalla de móvil sobra. Ese ajuste entra dentro del trabajo de optimización de conversión para ecommerce, y en noviembre rinde más que en ningún otro mes porque se aplica sobre el tráfico más caro del año.
Un apunte técnico que se olvida. Con el pico concentrado en unas horas, el peso de la página decide cuántos usuarios la ven. Comprime las imágenes de campaña, carga en diferido lo que está por debajo del pliegue y mide el LCP en móvil siguiendo los Core Web Vitals de Google. Prueba el rendimiento con tráfico simulado, no en un martes tranquilo.
El copy de cada bloque, con ejemplos
La estructura sin texto no sirve de nada. Estas son las fórmulas que funcionan en cada bloque, con el criterio detrás de cada una.
Cabecera. Fórmula: qué + cuánto + hasta cuándo. “Hasta un 25% en toda la colección de invierno. Del 27 al 30 de noviembre.” Nada de “la semana más esperada del año” ni de “prepárate para algo grande”. El usuario llega sabiendo qué semana es y quiere el dato.
Botón principal. Verbo de acción más objeto concreto. “Ver ofertas” funciona mejor que “Comprar ahora” en la fase de descubrimiento, porque compromete menos. Reserva “Comprar” para la ficha de producto.
Prueba social. Número más contexto. “4,7 sobre 5 en 1.240 opiniones verificadas” pesa más que “clientes satisfechos”. Si tienes pocas reseñas, usa otro ángulo: años en el mercado, unidades vendidas o una mención en prensa concreta.
Envío. Fecha, no plazo. “Pide antes del 18 de diciembre y llega para Navidad” comunica mejor que “envío en 3-5 días laborables”, sobre todo en una temporada donde el usuario compra regalos con fecha límite.
Devolución. Plazo concreto y sin letra pequeña visible. “Devoluciones gratuitas hasta el 15 de enero” elimina la objeción principal de la compra de regalo.
Escasez. Solo si es verificable. “Quedan 12 unidades” únicamente cuando el sistema lo controla en tiempo real. Si no puedes garantizarlo, usa la escasez temporal, que sí es real: la fecha de fin de la promoción.
Dos reglas transversales de redacción. La primera: el número siempre delante del adjetivo. “Ahorra 45 €” antes que “gran ahorro”. La segunda: escribe los textos pensando en cómo se leen en una pantalla de 390 píxeles de ancho, porque es donde se van a leer. Si trabajas sobre Shopify, buena parte de estos bloques se resuelven con secciones nativas del tema y el equipo de Shopify Partner los deja montados sin tocar código.
Los productos agotados durante la campaña
Con el pico concentrado en pocas horas, buena parte de tus referencias se agotará el viernes. La landing tiene que estar preparada para eso antes de que ocurra.
Tres decisiones que conviene dejar tomadas:
Qué hace la ficha cuando se agota. Mantén la URL activa con estado 200, marca la disponibilidad como agotada en los datos estructurados e indica fecha de reposición si la conoces. Nunca devuelvas un 404: destruye el posicionamiento ganado y corta el tráfico navideño posterior.
Qué hace la landing. Reordena automáticamente para que los agotados bajen al final del listado, o desactívalos de la vista si tu plataforma lo permite. Un usuario que hace clic en tres productos agotados seguidos abandona la página.
Qué se le ofrece al usuario. Un aviso de reposición por email convierte una venta perdida en un contacto, y un bloque de alternativas del mismo rango de precio recupera parte del pedido. Ese contacto entra después en la secuencia que describimos en la guía de email marketing para Black Friday.
Cómo cambia la landing según el día
La página no debería ser la misma el 10 de noviembre que el 27. Tres versiones del mismo bloque de cabecera resuelven toda la campaña.
| Fase | Fechas 2026 | Mensaje de cabecera | Objetivo |
|---|---|---|---|
| Expectativa | 1-23 nov | “Apúntate y entérate antes” | Captar email |
| Acceso anticipado | 24-26 nov | “Abierto solo para suscriptores” | Vender a la lista |
| Campaña abierta | 27-30 nov | “Ofertas activas hasta el lunes” | Vender a todos |
| Cierre | 30 nov, últimas horas | “Últimas horas” | Recuperar indecisos |
| Post | 1-10 dic | “Se acabó, pero queda esto” | Envío gratis navideño |
La fase de expectativa es la que más se salta y la que más rentabiliza el resto. Una landing publicada el 1 de noviembre con formulario de aviso construye la lista que luego compra el día 24 sin coste publicitario, como detallamos en la guía de Black Friday para ecommerce pequeño.
La fase de cierre tiene un detalle que casi nadie ejecuta: cambiar el mensaje el lunes por la tarde, no el martes por la mañana. El tramo final del Cyber Monday concentra un volumen de conversión alto entre quienes llevan días dudando.
Qué medir en la landing
Cuatro indicadores dicen si la página funciona, y ninguno es el tráfico.
Tasa de conversión de la landing frente a tu media. Si la landing convierte peor que tu categoría normal, el problema es la página, no la oferta.
Scroll depth hasta el bloque de productos. Si menos del 60% de las visitas llega a ver producto, tu cabecera es demasiado larga o poco clara.
Clics en el CTA por posición. Te dice cuál de los botones trabaja y cuáles sobran. En la mayoría de landings, el segundo y el último concentran la mayoría.
Tasa de rebote del tráfico de pago frente al orgánico. Una diferencia grande indica que el anuncio promete algo que la landing no cumple.
El reparto por canal de esos mismos indicadores está en las guías de Meta Ads y Google Ads, y lo que pasa con esta página en diciembre en la de después de Black Friday.
Errores que hunden la conversión
Publicarla en noviembre. Sin ventana de indexación no hay tráfico orgánico, y llegas dependiendo solo de lo que compres.
Borrarla en diciembre. Pierdes los enlaces y el histórico que la harían rankear el año siguiente.
Contadores falsos. Se detectan, se comparten y erosionan la confianza más de lo que suben la conversión.
Cargar toda la campaña en una imagen. Google no lee el texto de las imágenes y el móvil tarda en mostrarlas.
Meter 400 productos paginados. Ni el usuario los recorre ni Google los valora.
No probar los cupones. Un código que falla el viernes a las 9 es una cola de soporte y una venta perdida. Pruébalos con producto en carrito, en móvil y en escritorio, con y sin envío gratis, dentro del checklist operativo de la campaña.
Desplegar cambios durante la campaña. El día de mayor facturación no es el momento de tocar plantillas. Congela el día 17.
Cómo lo hacemos nosotros
Así montamos una landing de campaña cuando entramos en un proyecto en septiembre.
La URL primero, el diseño después. Publicamos la página permanente sin año en la primera semana, aunque esté con la fase de expectativa y cuatro párrafos. Lo que necesita Google es la URL indexada, no el arte final.
Un solo bloque por pregunta del usuario. Si dos secciones responden a lo mismo, una sobra. Las landings largas casi siempre lo son porque nadie se atrevió a quitar nada.
Prueba de móvil real, no responsive en el navegador. Con un teléfono de gama media y datos móviles, no con wifi de oficina. Es donde aparecen los problemas de peso y de botones que no se ven.
Los cupones se prueban dos veces: el 1 de noviembre y el 20. Con producto en carrito, con y sin envío gratis, en los dos entornos. Es el fallo más caro y el más fácil de evitar.
Congelación el día 17, sin excepciones. Después de esa fecha solo se cambia el texto de la cabecera, que es lo único que no rompe nada.
Si prefieres que revisemos la estructura antes de octubre, en growth marketing para ecommerce auditamos este tipo de páginas cada temporada con esta misma lista.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la estructura de una landing page de Black Friday efectiva?
Nueve bloques en este orden: cabecera con oferta explícita, contador real, prueba social, productos con precio tachado y ahorro, condiciones de envío, política de devolución ampliada, preguntas frecuentes, captura de email y llamada a la acción repetida cada dos o tres bloques.
¿Debo crear una landing nueva o usar una categoría existente?
Depende del volumen en promoción. Con menos de 30 productos, landing única. Entre 30 y 200, landing con filtros. Con más de 200, landing índice más subpáginas por categoría. Si la promoción abarca todo el catálogo, usa la categoría existente con banner.
¿Cuándo debo publicar la landing de Black Friday?
Entre ocho y diez semanas antes si quieres tráfico orgánico, porque Google necesita ese plazo para indexar y estabilizar posiciones. Publícala aunque las ofertas no estén cerradas: el contenido de precios se añade después sobre una página ya indexada.
¿Qué pongo en la landing fuera de temporada?
Calendario de la próxima edición, histórico de descuentos por categoría, formulario de aviso y enlaces a tus categorías principales. Una página que solo dice “vuelve en noviembre” genera señales de comportamiento negativas durante once meses.
¿Los contadores de tiempo aumentan la conversión?
Cuando son reales, suelen ayudar en la fase de cierre. Cuando se reinician al recargar la página, el usuario lo detecta y el efecto se invierte. Además, la urgencia falsa entra en el terreno de las prácticas comerciales desleales.
¿Cuántos productos debo poner en la landing?
Entre el 20% y el 30% de tu catálogo, priorizando margen alto y rotación media. Descontar el catálogo entero desplaza las ventas hacia tus productos de peor margen, como explicamos en la guía sobre cuánto descontar en Black Friday.
¿La landing debe ser distinta para tráfico de pago y orgánico?
No hacen falta dos páginas. Sí conviene que el mensaje del anuncio coincida exactamente con la cabecera de la landing, porque una diferencia entre lo prometido y lo mostrado dispara el rebote del tráfico pagado.
¿Necesito una landing distinta para Cyber Monday?
No en la mayoría de casos. Con cambiar el mensaje de la cabecera el domingo por la tarde es suficiente, y así conservas la autoridad acumulada en una sola URL. Solo tiene sentido una página aparte si tu oferta de Cyber Monday es distinta en producto o mecánica, no solo en fecha.
Por dónde empezar
Si la landing no existe, publícala esta semana aunque sea con la fase de expectativa y el formulario de aviso. Los precios se añaden en noviembre sobre una URL que Google ya conoce.
Si ya existe de años anteriores, no la rehagas: actualiza el año, revisa los nueve bloques y comprueba que sigue enlazada desde la home. Rehacer una landing con histórico es tirar autoridad.
